Lapatilla agosto 22 2026, 10:24 pmPosteado en: La buena noticia, NacionalesCompártelo: Compartir en WhatsApp (Se abre en una ventana nueva) WhatsApp Compartir en Telegram (Se abre en una ventana nueva) Telegram Comparte en Facebook (Se abre en una ventana nueva) Facebook Compartir en X (Se abre en una ventana nueva) X Enviar un enlace a un amigo por correo electrónico (Se abre en una ventana nueva) Correo electrónico Compartir en LinkedIn (Se abre en una ventana nueva) LinkedIn En la Venezuela Tierra de Gracia que se está construyendo, Karl Popper emerge como un guía inesperado, pero profundamente pertinente. Suscríbete aquí para hacerle seguimiento diario al rescate de Venezuela tras los sismos El 12 de mayo de 2026, en Harvard, María Corina Machado presentó las líneas centrales de su plan educativo en el evento “Beyond Oil: Education for Growth, Inclusion, and Human Flourishing in Venezuela”. Entre las acciones prioritarias de los primeros cien días destacaba la decisión de comenzar con pruebas piloto controladas de váucheres e innovación con inteligencia artificial. Ese punto entre las prioridades es el meollo de toda la reforma porque, de esos pilotos, saldrán las conclusiones para un modelo replicable, que se extienda desde abajo hacia arriba. Popper y la educación Popper fue, en su juventud, profesor de escuela de matemáticas y física. Vivió el sistema educativo inspirado en el modelo prusiano y entendió rápidamente el objetivo primordial de los sistemas estatizados y centralizados. Por eso rechazó con firmeza el modelo “cubo” o “balde” de la educación: la idea de que la mente es un recipiente vacío que el maestro debe llenar le resultaba tan improductiva como el inductivismo en ciencia. Tanto el niño que aprende como el científico que investiga avanzan de la misma forma: mediante conjeturas audaces y refutaciones rigurosas. El aprendizaje genuino ocurre cuando se plantean problemas, se aventuran hipótesis, se cometen errores y se corrigen a través de la cr
Fuente: La Patilla — Ver nota original