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En La Sabanita y Agua Salada denuncian falta de agua

Ciudad Bolívar.- Vecinos de diversas parroquias de Ciudad Bolívar, han reportado a través de sus redes sociales la falta de agua que persiste en las comunidades, y han informado que el problema se ha presentado desde hace varios años, incluso aseguran que la problemática empeoró luego de la inauguración del Acueducto Oeste, ubicado en la parroquia La Sabanita.   Entre las parroquias afectadas se encuentran La Sabanita y Agua Salada, donde algunos habitantes llevan más de 10 años sin recibir el vital líquido. Mientras que en Vista Hermosa, Catedral y José Antonio Páez el sistema es inconsistente.   Erika Puerta, habitante de La Sabanita, comentó que más del 95% de los habitantes de dicha parroquia no cuenta con el suministro de agua por tuberías. “Al menos un 70 % de los sectores tienen problemas con el servicio desde hace años y la respuesta que nos dan las autoridades es que el Acueducto Angostura no da basto para toda la ciudad”.   Exigió a las autoridades respuestas lo antes posible, “le pedimos al nuevo gobernador Ángel Marcano que se gane la confianza del pueblo resolviendo el tema del agua (…) aquí en Bolívar tuvimos el huracán Justo, que lo que hizo fue acabar con lo poco que teníamos. Hidrobolivar no sirve para nada”.   Asimismo Margarita Flores, habitante de Agua Salda, manifestó que la única información que han recibido referente a la problemática con el agua en su localidad es que “el acueducto Bicentenario no está funcionando y el Angostura está sobre cargado”.    Flores destacó que la situación con el suministro de agua no es “nuevo” y tampoco cree que se trate de una falla particular debido a que desde hace varios años, varias comunidades de Bolívar pasan meses sin el servicio y sin que nadie les de explicación alguna.   Tienen que comprar   Esta situación obligó a los bolivarenses a ingeniárselas para conseguir el preciado líquido, entre ellas comprar agua a cisternas, buscar de otras comunidades y la implementación de la biciaguas y/o carritos.   Paola Rivas, residente de la parroquia La Sabanita, comentó que entre varios vecinos tienen por costumbre que pagar a unos jóvenes con biciaguas para que les lleve el agua hasta sus casas para poder “bañarse y hacer comida”. Para ella, la situación ha sido caótica puesto que tiene a dos niños y a un adulto mayor a su cargo.   «Incomprable está el agua a las cisternas, gracias a que algunos vecinos han logrado sus pozos perforados y otros aljibes, podemos comprar el agua a mejor precio, a veces me ha tocado comprar agua diario porque no tengo efectivo y en otras ocasiones una vez a la semana, porque he comprado efectivo para poder adquirir agua potable, de verdad que esto es inaudito que suceda en la capital del estado Bolívar», dijo la señora Antonia León.   Niños, hombres, ancianos, mujeres (…) se les observa en las calles cargando agua de cualquier manera, no importa la edad, salen a cargar agua, se las ingenian, pierden horas de trabajo con esa carga, hay quienes pueden cancelar quien les brinde el servicio, ya que es un modo de ganarse la vida, sin embargo es difícil hasta para el que puede pagar.     Ivannia Moreno Palacios