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Ayatolá Jamenei aparece en público en plena crisis para atacar a manifestantes

LEJOS DE ROHANÍ. La nula autocrítica de Jamenei contrasta con las palabras del presidente Hasán Rohaní, quien el miércoles afirmó que los militares deben aclarar lo sucedido con el avionazo

El ayatolá Alí Jamenei decidió ayer salir al paso de las manifestaciones contra el régimen en una rara aparición pública, que demuestra el grado de presión sobre el gobierno que ejercen las protestas sociales, iniciadas ya antes de la reciente crisis con Estados Unidos.

Jamenei dirigió el rezo del viernes por primera vez en ocho años, y aprovechó para lanzar un discurso en el que hizo una defensa cerrada del régimen y de la Guardia Revolucionaria, blanco de numerosas críticas internas después de que dos misiles suyos derribaran por error un vuelo de pasajeros hace diez días, que provocó la muerte de 176 personas. Además, las críticas arrecian contra el gobierno, que tardó dos días en reconocer que el accidente fue su culpa.

 Así, Jamenei se limitó a calificar el avionazo de error “amargo”, sin mencionarlo directamente, y atacó a los manifestantes, a quienes acusó de “no tener en cuenta el interés nacional” y agregó que: “dicen y hacen lo que quiere el enemigo”, es decir,  Estados Unidos. O sea, que son poco menos que traidores.

Asimismo, aprovechó para defender férreamente las milicias Al Quds, responsables de las acciones en el extranjero de la Guardia Revolucionaria, y aseguró que los misiles con los que atacó la base iraquí de Al Asad, donde hay militares estadunidenses, fue una “muestra el poder de Dios”.

Este ataque fue la respuesta al asesinato del general Qasem Soleimaní, líder precisamente de la fuerza Al Quds, por parte de Estados Unidos.

 “Hemos vivido dos semanas agitadas y excepcionales en las que ha habido sucesos amargos y dulces de los que la nación iraní puede extraer lecciones”, afirmó el líder supremo iraní. Jamenei quiso aprovechar la catarsis generada por el asesinado de Soleimaní, y afirmó que la masiva despedida al general fue el “mayor funeral que ha visto el mundo”, y lo llamó “un día de Dios”.

LEJOS DE ROHANÍ. La nula autocrítica de Jamenei contrasta con las palabras del presidente Hasán Rohaní, quien el miércoles afirmó que los militares deben aclarar lo sucedido con el avionazo.

BOMBARDEO IRANÍ A BASE EN IRAK HIRIÓ A 11 MILITARES DE EU. Fuentes militares aseguraron ayer a la cadena estadunidense CNN que, a diferencia de lo afirmado en un inicio por el Pentágono, el ataque de la Guardia Revolucionaria iraní contra la base de Al Asad en Irak provocó heridas a 11 soldados estadunidenses.

La CNN explicó que se trató de concusiones cerebrales, provocadas por la onda expansiva de los impactos, que fueron de misiles balísticos y no sólo cohetes. Incluso algunos de los heridos necesitaron atención médica fuera de Irak.

Si bien las contusiones cerebrales pueden ser difíciles de detectar en un inicio, la emisora recordó que, pasada una semana del ataque, en ningún momento del gobierno estadunidense emitió una corrección oficial de su afirmación inicial de que no hubo ningún herido.

Pocas horas después del bombardeo, el presidente Donald Trump escribió un mensaje en Twitter en el que afirmó que “todo está bien”, y agregó que no había fallecidos ni heridos en el ataque. La secretaría de Defensa aseguró inicialmente que debían hacer comprobaciones, pero corroboró poco después la versión del presidente.