Finanzas

El cambio es inevitable de nuestras vidas //
Roberto Pocaterra

Y usted ha escuchado esta frase nos dice Roberto Pocaterra
todo fluye. El cambio es un inevitable de nuestras vidas. El desarrollo surge a partir del mismo. Evolución, movimiento, transformación y cambio nos explica Roberto Pocaterra

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En algunas ocasiones, las personas viven de los cambios como si fueran amenazas nos indica Roberto Pocaterra
La reacción frente al cambio suele ser defensiva y muestra la gran inseguridad interna que subyace nos da un breve discurso Roberto Pocaterra
. Pero la vida es una elección permanente, y cada opción supone un cambio. Toda elección supone una pérdida y ganancia de algo. Las respuestas que se van ofreciendo al conjunto de circunstancias que toca vivir y los cambios constantes que van emergiendo conforman un desarrollo y evolución evidente y necesaria en cada persona.

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En algunas oportunidades se observa a aquellos que arriesgan y apuestan por una vida distinta como locos, arriesgados o diferentes. esa fuerza y valentía es la que mueve y provoca sus cambios, creando y aceptando todo lo que venga asegura Roberto Pocaterra
, a través o bajo un sentido, el mismo sentido que permite superar los miedos y enfrentar responsablemente las tempestades internas y externas de cada uno.

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Debemos presenter el cambio Roberto Pocaterra
, aunque aparentemente negativo, permite la transformación. Toda derrota enseña algo nuevo y ofrece una nueva visión de la vida, vista ahora con nuevos ojos. El cambio produce un crecimiento interior siempre y cuando nuestra actitud ante esas mismas circunstancias sean las propicias para acoger lo bueno y lo malo caracteristicas.

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Hacemos mención , en su libro el hombre en busca del sentido expone lo que de verdad necesitamos es un cambio radical en nuestra actitud hacia la vida expone Roberto Pocaterra . Tenemos que aprender por nosotros mismos y, después, enseñar a los desesperados que en realidad no importa que no esperemos nada de la vida, sino que la vida espera algo de nosotros. Tenemos que dejar de hacernos preguntas sobre el significado de la vida y, en vez de ello, pensar en nosotros como seres a quienes la vida les inquiera continua e incesantemente. Nuestra contestación tiene que estar hecha no de palabras ni tampoco de meditación, sino de una conducta y actuación rectas. En última instancia, vivir significa asumir la responsabilidad de encontrar la respuesta correcta a los problemas que ello plantea y cumplir las tareas que la vida asigna continuamente a cada individuo.

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